Huida de empresas y capitales españoles a Portugal

Desde hace ya muchos años no dejan de huir empresas españolas a Portugal por un montón de causas como la seguridad jurídica, la menor burocracia, la mejor predisposición para ayudar a los empresarios, los menores tiempos para aprobar cualquier proyecto. En Portugal los políticos facilitan las inversiones, en España los políticos que nos desgobiernan en la mayoría de casos, con la excepción de algún alcalde, sólo sirven para poner trabas a cualquiera que quiera emprender.

El proyecto de Ley de cambio climático, que presentó el “desgobierno contra la nación”, el pasado mes de mayo pretende limpiar las costas de naves industriales. Obviamente a las industrias pesqueras les sale más barato y más eficiente trasladar sus conserveras o sus fábricas de pescados congelados a la costa de Portugal que trasladar sus factorías tierra adentro y eso están haciendo muchas empresas radicadas en Galicia, mientras la nueva Ley contra el supuesto cambio climático antropomórfico sigue sin aprobarse, ya ha espantado a muchas empresas de Huelva y Galicia hacia Portugal y otras están estudiando marcharse. Y todo ello sin contar con la competencia desleal que se generaría, ya que la nueva Ley solamente afectaría a las empresas españolas. Mientras el desgobierno quiere aplicar unas “normas tremendamente leoninas, pretendiendo ser ejemplo de ecología a nivel mundial, se permite importar pescado y marisco de países como Vietnam, donde no se respetan ni las normas sanitarias, ni laborales, ni mucho menos costeras“.

En los años 80 con Felipe González ya huyeron muchas fábricas de corcha de la Sierra de Huelva y del Sur de Badajoz hacia Portugal, entonces los medios de comunicación lo achacaron a los costes laborales. Luego fue Amancio Ortega el que trasladó muchas de sus fábricas desde Galicia o Extremadura hacia Portugal.

Cuando Portugal inauguró la Presa de Alqueva en el Río Guadiana, casi a la altura de Badajoz se pusieron más de 10.000 hectáreas de regadío, principalmente de naranjos y nuevo olivar, la mayoría de esas tierras las compraron empresarios españoles por que en Portugal funciona mejor el reparto de ayudas agrarias de la UE y no ponen trabas de ningún tipo. Hay un montón de fincas, de bodegas de vino, etc compradas y gestionadas por españoles en Portugal. En la localidad portuguesa fronteriza con España de Barrancos, por ejemplo hay 3 mataderos de cerdos, uno de ellos de un empresario español, en la localidad española al otro lado de la frontera no hay ni uno sólo a pesar de ser históricamente un pueblo productor de guarros ibéricos.

Se está produciendo una huida de españoles hacia Portugal. Suelen comprar inmuebles en el país vecino y empadronarse y domiciliarse fiscalmente en Portugal. Por dar un nombre de una persona conocida Naty Abascal acaba de exiliarse a Portugal por miedo a lo que pueda pasar en España.

Grandes fortunas y jubilados se están refugiando en Portugal huyendo del infierno fiscal español. El régimen luso para extranjeros permite ahorrar miles de euros en impuestos.

Pero, no sólo es Portugal, se han elevado un 60% las solicitudes para vivir en Andorra, la mayoría de españoles.

Y esto no acaba más que comenzar si al infierno fiscal español, que se incrementará con la nueva subida de impuestos del desgobierno, se le une la violencia y la delincuencia que se va a vivir en España, debido al empobrecimiento generalizado por la nefasta gestión de un virus, y a que el desgobierno en vez de intentar proteger a las PYMES y a los autónomos, se ha puesto a apretarles económicamente en plena crisis van a provocar que los próximos años un reguero de empresas y particulares huyan de España a Portugal y Andorra.

Al otro lado de la La Raya con Portugal hay un refugio del infierno legislativo, burocrático y fiscal español.

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