En un país de igualdad donde reina la desigualdad: Historia de un Español sin recursos económicos en busca de una prestación social.

Desde que fui elegido Concejal de la Corporación Municipal de Getafe han sido muchas las personas que me han confiado sus problemas con la finalidad de solventarlos o minimizarlos lo máximo posible. No siempre se puede hacer mejorar la situación presentada por el vecino que acude solicitando ayuda, por lo que acabas siendo testigo de absurdas injusticias que son difíciles de creer.

Hoy quiero presentarles a todos mis compatriotas la historia de Tomás (nombre ficticio). Tomás es un Español que tiene 45 años. Realizó estudios medios y tiene muchos años de experiencia en una empresa de limpieza y mantenimiento. Ha cotizado más de 20 años. Ahora está en situación de desempleo y búsqueda activa de trabajo desde hace un tiempo. Realiza algunos mini-trabajos que a veces le surgen, algunas veces.

La primera vez que Tomás acudió solicitando ayuda al Grupo Municipal VOX Getafe lo hizo en compañía de una antigua compañera de trabajo. Ella suele ayudarlo siempre en todo lo que puede, como gran amiga suya que es. Esto fue en septiembre de 2019 y desde entonces mantengo un estrecho contacto.

Me comentaron que Tomás no tenía trabajo, no tenía ninguna propiedad ni bien de ningún tipo por lo que se encontraba viviendo en un edificio inacabado de propiedad municipal, que lleva años esperando medio en ruinas a ver cuál será su final, y subsistiendo únicamente con la donación de alimentos realizada por Caritas. No tiene familiares que le puedan ayudar de manera activa y continuada. No percibe ningún tipo de ayuda por parte de ninguna administración y su situación es desesperante.

Tras escuchar su historia, siguiendo nuestro consejo, acudió a los servicios sociales del Ayuntamiento con el fin de poder mejorar su situación. Una vez atendido, sale con un listado de documentación a recabar para poder solicitar una RMI (Renta Mínima de Inserción).

Ayudamos a realizar algunos de los tramites solicitados, especialmente la apertura de una cuenta bancaria. Hubo que acudir a muchas entidades bancarias distintas, para obtener una cuenta que no generase gastos y comisiones.

Finalmente conseguimos la cuenta bancaria gracias a la donación de un teléfono móvil por parte de un afiliado de VOX Getafe, ya que era imprescindible disponer de un teléfono verificado para poder conseguir una cuenta de gestión online que no produjera gastos ni comisiones por encontrarse a cero.

Una vez cursada la solicitud solo tocaba esperar. Los meses pasaron y nos encontramos con una resolución denegatoria por falta de documentación que, a decir verdad, si había sido presentada y registrada correctamente.

A Tomás le tocaba nuevamente presentar dicha solicitud y nuevamente esperar a que la administración volviera a contestar. Es entonces cuando estalla la crisis sanitaria producida por la COVID19.

Tomás es expulsado del sitio de donde vive. La autoridad policial se personó, en el edificio en el que él solía pasar la noche, colocaron unas vallas y le informaron que en ningún caso podría encontrarse nadie dentro del edificio. Sin recursos económicos, y ahora también sin el sitio donde habitualmente dormía, Tomás pasa el confinamiento viviendo dentro de un local de comida rápida. El dueño de la tienda le deja ese techo para que no tenga que estar por la calle saltándose alguna de las medidas restrictivas que se han decretado. Una vez pasada la situación de confinamiento, tuvo que volver a la calle.

En el mes de junio, durante el confinamiento, desde servicios sociales se pusieron en contacto con Tomás. Le ofrecieron una prestación económica de 200€ del Ayuntamiento. También le comentaron que la Comunidad de Madrid volvía a solicitarle un informe actualizado. La trabajadora Social realizó dicho informe y nuevamente se envió. Tocaba nuevamente esperar a ver si llegaba la ayuda.

Hace pocos días, recibí un mensaje preocupante de la amiga que tanto le ayuda. Tomás está en el Hospital 12 de Octubre ingresado. Ha sufrido un infarto agudo de miocardio y se encuentra débil. Se le ha colocado un stent y se encuentra estable. Una de las posibles causas es la mala alimentación que estaba llevando a cabo que le produce unos niveles altos de colesterol.

A día de hoy, a Tomás ya le han dado el alta hospitalaria. Tras salir del hospital tuvo que acudir a la farmacia a comprar sus nuevos 6 tratamientos para prevenir futuros infartos y un aparato para controlar la tensión arterial. Esto le ha supuesto un gasto por encima de 50€ que le han tenido que donar, pues en su situación actual no podía hacer frente a ese gasto.

Su situación cada vez está peor. Una de las medicaciones que le han indicado hace que su corazón vaya más despacio, ofreciendo garantías en la prevención de infartos pero produciéndole también una sensación de agotamiento y muchas limitaciones en el ejercicio físico. Los trabajillos que solía hacer (reparto de comida a domicilio y obras, construcción y reformas) no puede hacerlos dadas sus nuevas limitaciones, no puede hacer esfuerzos, ni subir escaleras.

Durante su ingreso, se pusieron en contacto con él desde servicios sociales. La Comunidad de Madrid le pide ahora solicitar otras dos ayudas, el Ingreso Mínimo Vital y la Renta Activa de Inserción. Ha tenido que enviar a la Comunidad de Madrid el documento de solicitud de dichas prestaciones y, deberá también, enviarles la resolución de las mismas. La obtención de las resoluciones se demorará otros meses más, por lo que seguirá sin ser ayudado.

A pesar de todo esto y después de estar más de un año solicitando ayudas, aún no ha percibido nada de ninguna administración, salvo la ayuda puntual del Ayuntamiento de Getafe por importe de 200€.

Poco más puedo contarles de este Español, quien durante más de 20 años estuvo contribuyendo con sus impuestos al estado de bienestar. Ahora que Tomás lo necesita ¿Quién le da protección social? Los distintos Gobiernos ni están ni se les esperan. Mientras la administración decida si concederle o no una ayuda, Tomás tiene que vivir en la calle y depender de la caridad de la Iglesia.

Hay compatriotas nuestros llenos de importantes necesidades y nadie parece ayudarles. Las prestaciones sociales existen y están a disposición de todas las personas, pero no siempre se le concede a quien más la necesita ni cuando las necesita. No es el caso de la inmigración ilegal. Al atravesar nuestras fronteras se convierten, casi de manera inmediata, en perceptores de las prestaciones sociales que no llegan a Tomás, aunque este las mantenía con el pago de sus impuestos.

Parece ficción, pero no lo es. Quienes entran en España, en muchas ocasiones con el uso de la violencia, agrediendo a nuestros policías y saltándose las leyes, pasan a cobrar lo que Tomás necesita para salir a delante. Si no podemos dar las mismas ayudas a nuestros compatriotas, qué a inmigrantes ilegales, es que ha llegado el momento de cambiar las políticas sociales para no perjudicar a los Españoles.

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